Diseño para orientar, acompañar y dar dirección.
A partir del racional “Desafío en Altamar”, desarrollamos el concepto visual de una campaña institucional creada para acompañar un proceso de reconfiguración de equipos dentro de la Superintendencia. La metáfora del mar —como espacio de aprendizaje, adaptación y movimiento— guió la construcción de una estética náutica sobria, evocando navegación, mapas, brújulas y horizontes abiertos mediante imágenes generadas con inteligencia artificial.
Cada pieza gráfica refuerza la idea de que todos somos parte de la misma tripulación: algunos toman el timón, otros descubren nuevas rutas, todos avanzan hacia un mismo destino. El resultado es una comunicación coherente, sensible y orientada a acompañar el cambio con claridad y propósito, donde el diseño se convierte en guía para navegar nuevos rumbos.